Latin quote of the day

lunes, 27 de enero de 2014

Tomillo semicascada 2013

Hola amigos.

Aquí por el sur seguimos en temporada de tomillos, je, je.

Hoy os muestro la evolución de uno cosecha de enero de 2013.

Muchos me preguntan que si salen con muchas raíces, y como muestra os pongo estas dos imágenes:



Casi siempre presentan una o dos raíces pivotantes muy fuertes que los sujetan al suelo, y que presentan pocas raíces secundarias. Solemos cortar la pivotante y quedarnos con el mayor número de raíces secundarias, claro. En la zona donde vivo crecen en suelo arenoso o de roca arenisca muy degradada, por lo que deben sujetarse bien con ellas.

En un primer momento dejamos unos 15 o 20 cm de raíz pivotante que nos ayudará a sujetar bien la planta a la maceta, y de ella el tomillo emitirá una buena maraña de raíces muy finas. En su ambiente, estas raíces finas y muy superficiales aprovechan los nutrientes que existen del mantillo que forman las propias hojas que los tomillos van perdiendo. Estas hojas forman humus que se degradará e irá enriqueciendo de materia orgánica al horizonte A, el más superficial, del suelo. Además ayuda a mantener la humedad en un suelo muy drenante como lo es el suelo arenoso.

Recomiendo poner una buena capa de akadama y volcánica como drenaje, de grano grueso, y después una mezcla a 1/3 de akadama, kiriu y volcánica de grano medio. En la superficie, una capa del mismo sustrato, pero de grano fino, para retener la humedad mejor y favorecer el enraizamiento.



Como es lógico, si se extraen con tan pocas raíces, no podemos dejar mucha ramificación y tendremos que podar en proporción. Yo elimino casi el 70-80 % de las ramas. Aunque no tienen muchas hojas en ésta época, porque están despertando, si dejamos muchas corremos el riesgo de que se deshidraten y los perdamos. Además, se van en un santiamén. Aquí os pongo un ejemplo de poda. Buscamos la zona más baja de la rama que tenga brotes y cortamos dejando unos pocos. De esta manera también acortamos las ramas, que se alargan mucho en el campo.


La poda la podemos realizar antes, pensando en un futuro diseño, o después, dejando la elección del ángulo de plantado correcto para más tarde. En este caso podé después de plantar, conforme pensaba en el futuro diseño e iba ajustando ramas con ayuda de tensores. No recomiendo alambrar mucho, solo las ramas más gruesas, ya que se suele dañar la corteza y podemos perderlas, y eso si, las torsiones casi no las podemos hacer, porque quiebran con facilidad, están muy lignificadas. Se trabajan más bien con tijeras.

Aquí tenéis al ejemplar antes de comenzar la poda, con el frente casi decidido. Es fácil, se busca el movimiento más interesante del tronco.


La zona trasera:


Las ramas de la derecha podadas y bajadas con tensores. Ahora se dejan de más, no sea que nos quedemos sin algunas de las interesantes y tengamos que rehacer el diseño. Algunas las podaremos del todo o en parte más adelante, cuando la planta se establezca, y otras las convertiremos en jines. Por ahora está bien. Se nota la antigüedad de la planta por los líquenes que presenta adheridos a las ramas.

Y una imagen de la poda y ajuste de ramas. Este tomillo era un poco más complicado, había que ir dándole tiempo para pensar que hacer con él, mirarlo mucho y decidir, así que de momento me limité a ir juntando ramas y a prepararlo para el futuro.


Tras seis meses de cultivo, el tomillo muestra que se ha establecido bien. Como veis en la imagen, ya no presenta tantas ramas, algunas fueron eliminadas, como las de la derecha. Esas ramas podadas harán aparecer a lo largo del tronco zonas de shari cuando se sequen y las limpiemos. Ahora tocaba seguir avanzando en el diseño e ir compactando masas a base de podar. En esta época, si los dejamos, florecen, pero no nos interesa de momento. Este muestra algunas ramas ya podadas y otras con los capítulos florales hinchados al final de los brotes. Las hojas más antiguas e inferiores amarillean y comienzan a desprenderse, es normal.


El problema de este tomillo en particular eran algunas ramas excesivamente largas. Opté por podar algunas y convertirlas en jines y dejar solo una que fui ajustando y torsionando poco a poco para acortarla. Aquí lo podéis ver peladito tras los trabajos de poda, limpieza de corteza y madera muerta:


Otra sesión de pinzado de brotes para ir compactando a principios de septiembre, tras el parón de agosto:


Un pequeño cambio de ángulo de plantado sitúa a las masas de verde en disposición triangular, y acerca un poco más la idea que se tenía en mente al diseño final:


Y llegamos a este mes de enero, un año después de su recolección. Una nueva sesión de limpieza de madera, cepillo de nylon suave y polisulfuro de cal, eliminación de tensores que ya han cumplido su misión y pensar en el ángulo definitivo de plantado. La idea de una semicascada fue surgiendo de manera progresiva en mi cabeza conforme avanzaba en los trabajos de formación, y el inclinar un poco el ángulo de plantado para enfatizar la caída hacia la izquierda me terminó de decidir. Busqué una maceta apropiada, en color azul intenso, y a trasplantar. 


Hay que ser cuidadoso si trasplantamos al añode su recolección. Es una prueba que estoy haciendo con esta cosecha del 2013, tratarlo como trato a los romeros, con trasplantes anuales. Al sacarlo de la maceta de cultivo encontramos una maraña de raicillas finas que se envuelven en la base y por las paredes de la maceta, la zona que recibe más abono. Las cortamos cuidadosamente, procurando no deshacer el cepellón, y eliminamos un poco más de la primitiva raíz pivotante. Es un trasplante poco estresante para el tomillo, y de momento, una semana después, no se ha resentido. 

Un pequeño ajuste de la rama retorcida que hace de ápice, y una sujeción con ayuda de un jin de la base de la misma rama, acercan más aún la copa a la rama principal. No me disgusta como ha quedado:


Desde el lateral izquierdo podemos ver el bucle que he formado con la rama apical para colocarlo en su posición, todo con ayuda de tensores de alambre. Aún hay que ir trabajando en la densificación del ápice de la  rama en cascada, pero todo se andará.


Una vista de la parte de atrás. Hay que solucionar el adelgazamiento de la base con ayuda del musgo, ya lo he plantado, pero no tengo foto.

El lateral derecho, y la posición adelantada de las masas de verde.


El frente. Más adelante valoraré si eliminar o dejar la dos subramas mas bajas. Puedo mantenerlas y subirlas un poco, lo que haría una rama principal más ancha. Pero eso más adelante, ahora a que se recupere del trasplante. Como tenemos el tiempo variable, no lo he puesto en su banco de cultivo, y lo tengo protegido en el porche acristalado. La temperatura más beniga en esta situación ayudará al enraizamiento.

Seguiré mostrándoos su evolución, si sigue en mis manos, claro.


Un saludo,

Juan Antonio Pérez.

6 comentarios:

Yoyo dijo...

Impresionante entrada, didáctica al máximo. Es increíble la madera y la belleza de estos humildes árboles, comparable a la de la mejor sabina, con el encanto añadido de su tamañito y de su floración. Me prometo comenzar con esta especie.

Un abrazo, maestro.

Fernando García Higueras dijo...

Una espectacular y didáctica evolución, si señor!!!

Juan Antonio Pérez González dijo...

Muchas gracias Yoyo. Si que lo tienen todo, movimiento, madera con textura y una bonita y olorosa floración. Te lo recomiendo.

Un saludo.

Juan Antonio Pérez González dijo...

Muchas gracias, Fernando. Un saludo.

Pablo Guirao dijo...

Hay que poseer una gran paciencia y sensibilidad para el mundo del arte viviente, ole tu juan!
te sigo desde hace muchos años ( en especial tus evoluciones de los arbustos autóctonos del mediterráneo; tomillos, romeros, lavandas, ... me pasionan! )

Crees que la madera de un arbusto viejo de maria luisa puede llegar a trabajarse como tus romeros o tomillos?

un saludo desde Roses y enhorabuena! ^^

Juan Antonio Pérez González dijo...

Gracias, Pablo.

Llevo varios años probando con una. Secan ramas sin motivo pero sigo perseverando con ella.

Un saludo

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