Buenas noches, amigos.
Feliz velada Real, sobre todo los que tenéis quehaceres nocturnos para con los peques. Los míos ya han pasado esa época, de la que disfruté bastante. De todos modos, acabamos de darles los reyes y como siempre tan contentos.
Hoy os voy a mostrar la evolución de un pequeño romero que le regalé a mi buen amigo Rosendo, pero que él quiere que lo siga cuidando yo. Espero que cuando esté terminado se decida a llevárselo a casa. Una mala experiencia con otro romero le asusta, y es que a veces, y sin motivo aparente, algunos se van. El secreto y os lo dije en una entrada anterior, trasplante anual y pleno sol, que se seque bien la tierra entre riegos, y alguna oración, que no viene mal nunca.
Este romero, como muchos de los que tengo, me lo proporcionó Erasmo, y aunque no era muy llamativo, tenía algo de madera muerta y un poco de movimiento. Así estaba en noviembre de 2009, cuando lo llevé a casa:
Como tenía otros en estilo literati, pensé en hacer con este un pequeño mame, así que corté la rama larga y lo dejé en unos 6 cm:
Para mayo de 2010 las nuevas brotaciones estaban muy fuertes, y opté por trasplantarlo a una pequeña maceta mame que adquirí a Bonsái Pavía. Por la concavidad del tronco en su inicio decidí usar esta vista como frente:

Aunque la parte trasera tampoco estaba muy mal:
Eliminé algunas hojas traseras y alambré con cobre para comenzar a modelar las ramas, que ya estaba comenzando a lignificar, lo que las hace más quebradizas:
Y a dejarlo crecer con un buen régimen de abonado a base de biogold:
A finales de agosto mostraba una floración muy llamativa, aunque en esta fase no me interesaba dejar mucho tiempo las flores en las ramas, sobre todo porque al formar los frutos se debilita:
Así que a podar las flores, algunas ya estaban fructificando:

Las semillas son muy pequeñas, y tienen un alto porcentaje de germinación, por lo que en ocasiones las planto, aunque suelen hibridarse con variedades locales, lo que no sería bueno si se quiere conservar la variedad palaui, autóctona de Baleares:
A mediados de noviembre del año pasado aclaré las ramas de hojas para potenciar la aparición de yemas traseras. Si no hacemos esto, las ramas se alargan pero no aumentamos la densidad de las mismas, por lo que una vez al año es conveniente realizar un aclarado:
En septiembre de 2011 estuvo presente en el certamen de Rivera Garden en Chipiona, acompañando a un fenomenal Pino carrasco propiedad de Rosendo:
Y llegamos a enero de 2012, y como todos los años por esta época, un aclarado de hojas y un poco de alambre para seguir modelando las ramas. Si solo podamos los crecimientos largos, sin ir ordenando la ramificación desde el principio, pronto tendremos una bola de hojas pero sin criterio. Prefiero retrasar algo el tener una imagen pletórica de hojas a cambio de tener una buena ramificación ordenada. Así que a seguir con mi rutina. Este es el resultado a día de hoy:
Y la parte trasera, que tampoco está nada mal:

Para terminar, con una
mesita de caoba realizada vaciando un taco de esta madera que me
dió Rosendo. Realmente es un
romerito que me gusta mucho, y que estoy contento de
trabajárselo a este gran amigo.

Un saludo y felices Reyes.
Juan Antonio Pérez.