sábado, 5 de marzo de 2011

Trabajando con mis plantas de acento.

Hola de nuevo,

se acerca la primavera y hay que ir poniendo a tono también a las plantas de acento. Algunas estaban algo desmadradas y había que recortarlas un poco, otras os las pongo para que veáis como van evolucionando.

En primer lugar, una cactácea muy curiosa de la que desconozco su denominación. Un regalo de mi amigo Domingo: Con los fríos se enrojece un poco. Ahora está muy compacta, aunque su crecimiento es lento:


Una composición de Rosularia platyphylla, Sedum rubrotinctum, Sedum album y Sempervivum sp. recién realizada la composición hace un año:


Antes de retocarla, con la Rosularia en plena floración y los tonos rojizos en el Sedum rubrotinctum:


Tras recortar, sobre todo al Sedum album, que termina comiéndose toda la maceta:
Un Sedum rubrotinctum recién podado:


Éste fue el primero que tuve, regalo de Rosendo. He retirado los restos de abono y podado algunas ramas muy alargadas. La diferencia de coloración con el anterior es provocada por su situación más soleada y expuesta a los fríos, mientras que la anterior estaba más a la sombra y protegida.
Con una concha de Ostraea fosilizada he realizado esta composición de Melilotus (Flor de la miel) y Sedum:

Estas Siemprevivas han perdido a la "madre" original, pero los "hijos" están preciosos con esos tonos amoratados. El exceso de agua no le favorece nada. Ahora la tengo a pleno sol. He actuallizado para mostraros como va cambiando el color de esta siempreviva y la espectacular floración de esta plantita que venía en el tiesto de un olivo que me regaló mi amigo Hermes, es magnífico el tono lila que tiene:
Los Sedum multiceps se dan muy bien por el Puerto de Santa María, crecen estupendamente y se propagan fácilmente por esquejes. Los tengo por todas partes desde que mi amigo Fernando me regaló unos pocos:
Tras una pequeña poda, vista por el otro lado:

Este fue el primero que tuve, y está que se sale de la maceta. Sin embargo, el tronco está muy enmarañado, con raíces aéreas y brotes por todos lados. Si la dejo así, se alarga en exceso, por lo que con todo el dolor del mundo, a podarla, trasplantarla y rehacerla desde el principio:

Me he quedado solo con el tronco con más movimiento, pero con cuidado, le he dado algo más de curvatura:Ahora a esperar que rebrote, lo hace con facilidad:

Esta composición "Felix", de Gladiolus iliricus y helechos ya está terminando su floración. Con algo de alambre he modificado la curvatura de las inflorescencias:

Tiene plantados también dos esquejes de Rosmarinus officinalis var. palaui, y el helecho felixario se ha adaptado muy bien a Cádiz:



Y para terminar, mi composición de Calas. Son plantas que adoran el agua, algunas especies viven con las raíces en ella (Lirios de agua). Ésta me la regaló Rosendo y ahora la he transplantado a una maceta made in Guerao, un buen amigo de Lorca:

Como actualización os muestro la cala con la flor abierta:
Y nada más, tengo otras, pero por el momento ya creo haberos entretenido bastante.

Un saludo.

Juan Antonio.

jueves, 3 de marzo de 2011

Evolución de Juniperus chinensis de Erasmo García

Hola amigos,

recientemente Erasmo me ha enviado una fotografía del Enebro chino que trabajó durante la demostración realizada en la exposición anual que la asociación Amigos del Bonsái de Granada celebra todos los años durante el Corpus, y quiero compartirla con vosotros:

Este es el ejemplar de la demo recién traído de Japón por nuestro amigo común Germán Gómez:


Éste es el resultado del modelado en Granada:

Un resaltado de la vena viva para que veáis su movimiento:


Tras eliminar alambres, rafia y crecer un poco durante año y medio:
Os recuerdo la entrada que hice de aquella demo:

http://carthago2009.blogspot.com/2009/12/un-enebro-chino-de-corpus-para-erasmo.html

Y este es el estado actual, sencillamente espectacular, ¿no creéis?


Un saludo.

Juan Antonio Pérez.

domingo, 27 de febrero de 2011

Transplante y limpieza de la Thuja orientalis

Hola amigos,

esta entrada es una revisión de otra anterior:

http://carthago2009.blogspot.com/2009/12/deshaciendo-el-tanuki-de-thuja.html

Por el mes de noviembre del 2010 tenía este aspecto, y comencé a preparar el próximo trasplante limpiando un poco el nebari y recolocando algo la ramificación. La Thuja ya os comenté que es muy fuerte y resiste bien los pinzados continuos, que ayudan a que ramifique bastante, pero a cambio, hay que estar limpiando continuamente los brotes adventicios que salen por doquier.
Una vista trasera de la Thuja antes del trasplante y de la limpieza:

Este era mas o menos el frente que elegí, con el nebari muy ancho y la rama principal orientada hacia la derecha, ayudando a ver el tronco lo menos recto posible:


Una vista apical de la parte derecha, para que observéis la profusión de brotes:

Y una imagen del nebari limpio, mostrando las raíces bien distribuidas:

Y llegamos a febrero de este año 2011. Previamente, a principios de febrero realicé el trasplante a la maceta que os mostré en la composición fotográfica de la entrada anterior. Recorté un tercio del nebari, que ya estaba muy compacto. Como utilicé en el trasplante anterior akadama mezclada con tierra volcánica al 50%, ahora no tenía que tocar muchas raíces, por lo que no sufriría nada. Además, por el sur el tiempo comienza ya a ser primaveral.
Aprovechando la reunión del martes pasado de la Asociación Menesteo (Pto. Sta. María), me dediqué a trabajar un poco la madera muerta, dándole textura, y a limpiar la vena viva. En esta ocasión opté por hacerlo con ayuda de cepillo blando, pocas revoluciones y la dremel. En otras ocasiones utilizo un escalpelo y lijas finas, pero esta técnica es mas rápida.

Es un trabajo delicado, ya que hay que apretar lo justo para eliminar la suciedad y las capas externas de corteza sin dañar la fina piel rojiza final. De todas formas, si os pasáis un poco no hay problema, ya que lo único que ocurriría es que aparecería una cicatriz.

Unas imágenes del trabajo tomadas por mi presi Rosendo Martínez:


Para proteger el substrato del polvillo generado protegí con film de cocina, muy práctico. El serrín termina embotando el sustrato si no tenéis cuidado:

Para trabajar la leña seca utilizo una fresa circular en forma de rueda, de dremel.

Como no me dio tiempo en la reunión, terminé el trabajo en casa, aprovechando el puente del día de Andalucía:Y finalmente, tras aplicar un poco de aceite de oliva a la vena viva y polisulfuro a la leña seca:

La mesita es obra de mi buen amigo Rosendo, es un manitas, y creo que le va fenomenal a esta Thuja. Tal vez unas patas mas redondeadas le hubieran sentado mejor, pero era la que mejor le venía de las que tengo.


Y eso es todo, ahora a ir formando las masas compactas a base de pinzados durante esta temporada y a retocar un poco cuando llegue el verano, seguiré mostrándoos su evolución.
Un saludo a todos.
Juan Antonio.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Estaca de Olmo negrillo

Hola amigos,

perdonar el retraso, casi unas vacaciones, pero a veces uno necesita un relax, y aprovechando que hay poco trabajo, me he tomado unas vacaciones del blog.

Hoy os voy a mostrar la consecuencia de una de mis manías, la de no tirar nada que pueda ser aprovechable para hacer bonsái. En este caso, un gran olmo negrillo con tronco podrido y muy viejo que me proporcionó mi amigo Rosendo tenía una zona del tronco inferior que no me convencía, y decidí podarla:

(Enero 2009)Y ahora, ¿qué hacemos con este trozo de olmo?, tiene una forma interesante que tal vez pueda aprovecharse. Si consigo enraizarla, tal vez podamos hacer un mame con carácter:
No apliqué hormonas, ya había realizado esquejes de gran tamaño con olmos y sabía de su fuerza para formar raíces desde casi cualquier zona que se introdujera en tierra y que tuviera algo de humedad, así que saneé los cortes de la base con un escalpelo y planté esta estaca en mezcla de akadama y tierra volcánica y a esperar. La fecha para realizar esta operación es importante, finales de febrero, cuando en el Puerto de Santa María comienzan los buenos días con temperaturas próximas a los 20º C.

Al poco tiempo le regalé esta estaca, que ya empezaba a brotar a Jose Ugido, un compañero de la Asociación El Taray de San Fernando. Cuando perdí un buen número de árboles, Jose me lo devolvió, junto con unos cuantos esquejes de Granado Nejikan que también le regalé, de los que en otra ocasión os mostraré su evolución. No sé si Jose sabía lo que había enterrado en la maceta de plástico que le regalé, pero yo sí, así que cuando un año después de las fotografías anteriores volvió a mis manos, y ya enraizado, desenterré el tronco con el sabamiki y comencé a modelarlo.

Al principio, un poco cuidadoso con las torsiones, pero conociendo la flexibilidad de las ramas de los olmos, sobre todo si has dejado que se seque el substrato antes de modelarlas, estas pueden ser bastante importantes. En esta imagen la primera aproximación:
(Enero 2010)
Para junio de ese año, algunos brotes a los que había dejado crecer más que a otros para que engrosaran y a los que no había defoliado ni una sola vez, necesitaban comenzar a alambrarse:

Tras la poda y el alambrado, a dejarlo descansar de nuevo y a abonarlo bien:

Y llegó febrero de este año. Las raíces de los olmos crecen mucho, y en macetas pequeñas hay que ir podando cada dos años para formar también el nebari y que no se emboten estas en la maceta, así que a buscarle un tiesto disponible y a darle otro apretón. Aumenté la torsión de la rama que forma la continuación del tronco y alambré hasta la última ramita. La maceta la compré hace tiempo a Patxi, un buen amigo, y estaba libre, creo que le encaja perfectamente.
Ahora toca ir densificando sin dejar engrosar mucho las ramas, ahora hay que centrarse en formar una copa delicada con ramitas finas. Varios defoliados y pinzados a lo largo de la época de crecimiento ayudarán, ya os lo mostraré vestido.

Un saludo.
Juan Antonio.

lunes, 17 de enero de 2011

Un shohin de ullastre

Hola amigos blogueros.

En primer lugar, felicitaros el año nuevo, ya que a la mayoría de los que seguís este blog no he tenido oportunidad de hacerlo personalmente.
En segundo lugar, justificar un poco la tardanza en subir una nueva entrada. No es cuestión de buscar demasiadas justificaciones, pero todos pasamos alguna vez por carreteras llenas de subidas y bajadas, y ahora estoy en un tramo de bajada. No os preocupéis demasiado, si es que lo habéis hecho, que todo lo que baja, termina subiendo. O eso dicen. je, je.
Sin más preámbulos que no conducen a nada, paso a presentaros al protagonista de esta entrada.
Se trata de un pequeño ullastre (supongo que a estas alturas ya sabéis que se trata de un ejemplar perteneciente a la variedad silvestre del olivo, botanicamente conocida como Olea europaea var. silvestris). No lleva mucho tiempo en mi colección, y es por eso que aún no me había decidido a presentarlo en sociedad. Como muchos otros, tiene un trabajo previo realizado por Erasmo García. Soy de la opinión de que hay que reconocerle el mérito al que lo tiene, y ya sabéis que no me duelen prendas en echarle flores a quien se las merece, y este buen amigo se las merece todas. No soy el único que lo hace, personas más capacitadas que yo lo han premiado con creces.
Bueno, y lo primero es mostrarlo antes de los trabajos que yo le he realizado, así se aprecia bien su evolución. Unas cuantas fotografías desde diferentes ángulos os mostrarán su estado inicial:
No es muy alto, y estaba recién brotado allá por el mes de marzo del año pasado. El recolector lo plantó en un substrato a base de akadama y pomice (piedra pómez de origen italiano), en un tiesto de plástico de los que a mí me gustaban antes para el cultivo, GRANDE. Hoy he cambiado en esto, como en muchas otras cosas, y me he pasado a tiestos de cultivo más pequeños, lo que favorece más el trasplante posterior a su tiesto definitivo, entre otras cosas, por tener que reducirle menos el cepellón, claro está. (Otra sugerencia de mi buen amigo).
No es que te atraiga mucho a primera vista, pero siempre hay que buscar los puntos positivos al material del que disponemos, y ese sabamiki (oquedad), en este caso bastante alargada (podríamos denominarla también shari), resultado de la podredumbre del interior del tronco, no me podéis negar que no tiene su aquel.
Poco más se le puede piropear, sí que tiene algo de movimiento, pero a veces es barrigón y otras se adelgaza cual cintura. En definitiva, es el material con el que se cuenta y hay que buscarle las soluciones que más le favorezcan en el futuro.

Desde esta perspectiva desde luego que no. Nada atractivo.

Desde esta tampoco, la corteza no tiene el craquelado tan deseado en los ullastres, y además no me gustaba la "rodilla" de la base y la curvatura del tronco.


Y en la foto anterior tampoco nada destacable. También descartada como posible frente.

Nada que hacer tampoco por este lado. A seguir buscando.

Y la anterior fue la última fotografía que le realicé ese día. Nada mejoraba a mi criterio este pequeño giro respecto a la primera imagen, así que no lo tenía nada claro. Dentro de las posibilidades que contemplé en ese primer análisis, me seguía quedando con la opción del frente visto en la primera fotografía. En estos casos siempre me lo tomo con calma. Ya llegará otro momento en el que la inspiración aparezca.

No sé vosotros, pero a mí me gusta ver el estado de un árbol cuando llega a mis manos, así que lo normal para mí es hacer cuanto antes un primer trasplante, aprovechando para dar una ojeada a las raíces. Unos días después de haber analizado por primera vez el acebuche, me decidí a trasplantar. La época era propicia, mediados de marzo, y las temperaturas en Cádiz comenzaban a ser altas, por lo que los brotes estaban alargando.
Así que, sin pensarlo demasiado, cogí los aperos, ¡y al tajo!.
No tenía tiesto de cultivo disponible, pero sí esta maceta que por el tamaño y profundidad me podrían servir.
Al sacarlo del tiesto comprobé que el trasplante no hubiera sido necesario, es más, ¡es que acababa de ser plantado en la maceta que traía!. Esto no supone ningún problema si no se le da mucho meneo al árbol, así que con sumo cuidado, lo ubiqué en su nuevo tiesto, fijándolo bien, eso sí, como es recomendable para evitar movimientos que rompan las raíces (lo típico si el viento de levante sopla fuerte, como a veces ocurre por estos lares).
Y nada más que comentar de esta operación, solo mostraros el resultado.
Como comprobaréis al ver las imágenes, la posición de plantado no es la que elegí al principio, si no algo girada hacia la derecha. No sé por qué elegí esa, y no la otra, pero debo reconocer que fue un error, por otro lado subsanable, claro.
Ésta última sí era la buena, menos mal que le hice una fotografía. Como podéis ver, también descubrí parte del tronco enterrado, con lo que se mejoraba el tachiagari al aumentar la anchura del mismo.

En esta imagen tampoco me disgusta, pero no es el mejor frente. A mi entender, claro. Tened en cuenta que las imágenes en dos dimensiones engañan, y que el ápice se iría hacia atrás.

Pasados dos meses desde el trasplante le llegó el momento de comenzar a dar movimiento a los brotes disponibles que estuvieran mejor situados, y de eliminar los que no se considerasen apropiados para el diseño. Las fotografías las hice ese día con el móvil, de ahí la pésima calidad, pero como testimonio creo que sirven (o eso espero). El zippo os dará una idea de las dimensiones del ullastre.

Un buen abonado a base de biogold, complementado con quelatos y una dosis semanal de Green king 3-6-5 ayuda bastante a ir fortaleciendo al acebuche. Otra faena realizada fue delimitar algo la vena viva, sobre todo en el lateral izquierdo, y aplicar una primera dosis de polisulfuro para detener la putrefacción de la madera.

Y a dejarlo en su estante hasta la próxima operación. El frente era el que no terminaba de convencerme, de ahí que le hiciera fotografías ligeramente diferentes. Siempre me ayuda esto a ir decidiéndome (o no).

Cuatro meses más tarde, y esta vez con una cámara mejor, a repetir los trabajos habituales: defoliado, desalambrado, pinzado, poda de ramas innecesarias, sustitución de ramas para ganar conicidad, nuevo alambrado y posicionado de ramas. Perdonad el despiste de no haber realizado la fotografía inicial, pero es lo que hay. (¿No será la edad?).

Y como podéis comprobar, de nuevo la duda: ¿qué frente elijo?. Por si acaso, de momento no hay decisión, aunque ya comienza a ganar la segunda opción. No es por nada, pero observaréis que el modelado de las ramas me ha delatado.

Si os acercáis conmigo, creo que me daréis la razón. Además, hay dos brotes que no me decido a cortar, tal vez podrían utilizarse en el diseño. En estos casos, os recomiendo hacer lo que yo, dejarlos crecer y posponer la decisión para otro momento.

La parte trasera que más me convencía. Ya sé que el ápice no es gran cosa, pero todo tiene solución, aunque sea a base de días, meses o años de crecimiento. (je, je).

Y llegó el nuevo año (2011, claro). En esta época, tras volver a disponer de más tiempo por las vacaciones, me dedico a labores cosméticas, sobre todo. Hay mucha mala hierba que eliminar. No suelo trasplantar tan pronto, no es aconsejable en latitudes más norteñas, pero por el Sur, y sobre todo aquí en el Puerto de Santa María, mis colegas de asociación, Rosendo el primero, trasplantan muy pronto. El clima tiene la culpa, y el de aquí es especial. Hemos tenido temperaturas suaves y varios días con más de 20º C de máxima y nomenos de 11º C de mínima, los árboles están ya brotando, y nosotros con ganas de trabajar. Tras esta justificación, que no debéis tener mucho en cuenta si no vivís en zonas de clima suave, entenderéis que no pude resistirme a poner en su frente elegido a este shohín de ullastre.
Sé que 9 meses es poquísimo tiempo para que se necesite un trasplante, pero este era de tipo "cosmético". No me gustaba el anterior frente y tampoco la maceta.

Por aquí todo seguía más o menos igual, pero con alguna rama más.

Y por aquí, lo mismo.

Pero por este lado, la cosa ha mejorado mucho con la nueva maceta (o eso creo yo). Os preguntaréis por qué he colocado el árbol ligeramente hacia la izquierda, ¿no?. Todo tiene su explicación, claro. La mía, que finalmente le voy a dar una oportunidad a ese pequeño brote de la derecha, el que sale de la "rodilla", y le vamos a construir una rama principal en esa posición, la famosa SASHI EDA.

Por último, como nunca estamos contentos con todo, una pequeñísima posibilidad de cambio y un retoque a las ramas de la izquierda, que se pegaron algo más al tronco.
En otras ocasiones os he realizado un boceto de mi idea, pero hoy, y ya que es tarde, os lo pongo como tarea. ¡Es que los profes no tenemos remedio, XD!.
Un abrazo a todos y que el nuevo año sea bueno para el Bonsái.
(y para los bonsaikas, claro).
Juan Antonio.

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