Hola amigos,
como sabéis los que me seguís, me gusta probar con todo tipo de plantas a ver que sale.
Esta adelfa (Nerium oleander) brotó en una maceta de casa y la fui cuidando como planta decorativa durante mucho tiempo, hasta que allá por el 2003 me dije que tal vez podría hacer una escoba de ella. No perdía nada, salvo el tiempo de alambrarla y podarla cada año, renunciando a su floración hasta que no tuviera una copa mas o menos formada.
Como no pensaba que terminaría siendo un bonsái, no tengo imágenes de sus inicios, y la primera fotografía que conservo es del 2003, cuando tenía su hábitat en Cartagena:
Una poda y un defoliado para ir definiendo la ramificación primaria en escoba:
Dos años después, con pocos cambios aparentes, pero es que se trata de una especie de lenta ramificación en maceta poco profunda, todo lo contrario de las plantas que crecen en el suelo, que tienen una fuerza increible. Las adelfas son tóxicas, y además, luego me enteré que transmiten la tuberculosis al olivo, por lo que en varias ocasiones he estado a punto de plantarla en un jardín, pero si hay algo que me caracteriza es que soy muy cabezón, y cuando me empeño en algo no paro hasta sacar algo en claro.
El nebari crecía bien, se satura rápidamente la maceta de raíces, y tampoco me preocupé mucho de eliminar demasiadas raíces defectuosas, ahora me arrepiento.
Ya en el Puerto de Santa María la adelfa seguía su evolución. Tampoco es que la dejara crecer mucho, y las continuas podas y defoliados la mantenían siempre retenida. Algún alambre que otro para ir abriendo la sobrilla y nada mas. Eso sí, son un imán para los pulgones, sobre todo los de color amarillo, así que varias fumigaciones anuales eran necesarias.

Llegó el momento de plantarla en una macera mas plana y de mayores dimensiones, así que previamente le realicé una nueva poda y un defoliado completo, corría el año 2009 y realicé el trasplante en el mes de febrero:
Para que la copa fuese más extensa, con un poco de alambre abrí la ramificación existente:
Y practicamente me olvidé de ella hasta este año, habían pasado dos desde la última imagen:
Un poco de limpieza del nebari para descubrir las raíces superficiales y un nuevo alambrado, espero que el último, ya que la densidad de ramas conseguida me permitirá dejarla este año florecer:
Un detalle del nebari en la actualidad. Esa raíz defectuosa será eliminada en el próximo transplante, el año próximo:
La parte trasera del nebari:
Y para terminar, una vista apical para que observéis con mas claridad la ramificación conseguida. Es una planta poco delicada, las hojas cuesta reducirlas de tamaño, no es especialmente atractiva, pero creo que algo interesante se ha conseguido.

Ahora a esperar a que florezca, la dejaré crecer libremente, el problema es que florece en el ápice de las ramas, y puede que se alargue mucho, pero ese ya es otro problema. Veremos como evoluciona.
Y eso es todo, una escoba de Adelfa, quien me lo hubiese dicho a mi cuando empecé con la afición al bonsái. Todo sea por disfrutar de flores como estas:
Un saludo, amigos.
Juan Antonio.
Éste es el resultado del modelado en Granada:



Para trabajar la leña seca utilizo una fresa circular en forma de rueda, de
Como no me