martes, 17 de noviembre de 2015

Un ullastre compartido con Andrés Bicoca y Juan Galvín.

Hola amigos.

Lamento haber abandonado un poco el blog, pero sabéis que esto va por rachas de trabajo, y a veces no hay tiempo para sentarse a escribir una entrada. Otras veces hay que dejar descansar una actividad para retomarla con más ganas.

El árbol que os presento en esta entrada pertenece al amigo Juan Galvín, y ha sido un ejemplar que le ha dado muchos quebraderos de cabeza, hasta para pensar en venderlo.

Es un árbol con defectos pero también con muchas virtudes. Me gusta el movimiento, la corteza y la madera muerta natural del frente. Por otra parte, hay una zona de la  parte trasera y del ápice que necesitan un arreglo de madera importante.

Este pasado mes de octubre me comentó que Andrés Bicoca pasaría unos días en su casa y que quería que le trabajara la madera. Así que para facilitar la labor de las máquinas y porque lo necesitaba, le dimos una poda y Juan lo alambró. El modelado final nos va acercando al moyogui que habíamos pensado.

Antes de la poda y el alambrado:


Por esta zona es por donde más trabajo se necesitaba. Había madera para que Andrés se entretuviese:


Desde el lateral también se aprecia la necesidad del trabajo:



Juan avanzando en el alambrado:


 Y la foto final del trabajo realizado en el Puerto de Santa María. El árbol se encontraba preparado para el trabajo de las máquinas:





Algunos detalles de la madera antes del trabajo:




Lo ideal es conseguir una filigrana en la madera que imite la madera natural que observamos en la base:

Este corte del ápice estaba muy feo:


Y ya con Andrés Bicoca en Utrera, y las fresas preparadas, a quitar madera:




Este primer trabajo en bruto, con maquinaria pesada, ayuda a no tener que pasar interminables horas con la gubia y la maza o el partetroncos. Hay trabajos que no hay más remedio que abordarlos con este tipo de herramientas, y después precisan de un trabajo fino que elimine las huellas de la maquinaria pesada:

Ese trabajo fino corrió a cargo del amigo Juan, que con ayuda de la Dremel y unas fresas especialmente adquiridas para la ocasión a Alberto Baleato, comenzó a realizar en Utrera.


Un descanso y al día siguiente, más madera!:


Poco a poco el tronco comenzaba a cambiar de imagen:


Y el artista también!:



Y el resultado del trabajo en Utrera:


Al martes siguiente se lo trajo Juan a la escuela, y valoramos eliminar más madera de algunas zonas, como la parte apical, quitar parte del cuerno de la base, y retocar algunas zonas.


Se abrieron ventanas mayores uniendo algunas de las creadas por Andrés, y se eliminó parte de la madera podrida de la parte anterior, aumentando la sensación de oquedad. Esto no necesitó de máquinas, solo una gubia y unos golpes con la maza.  



Juan se entretuvo en ir eliminando las huellas de las fresas con un cepillo en erizo que no conocía y que me gustó como trabajaba. Habrá que hacerse con alguno.


Esta zona del ápice finalmente se descargó bastante:


Vista de la parte trasera:



Pa comérselo:


Con dos de mis alumnos de los martes, José Antonio Candón y Juan Galvín, orgulloso de su trabajo:


Una semana después, con la madera seca, parece otra cosa. Éste invierno no se la protegerá con polisulfuro para que siga madurando y evolucionando. La madera más vieja y a medio descomponer de la base si lo necesita, para parar la podredumbre.





 El acebuche comenzaba a responder con fuerza a la poda que se le efectuó y al buen tiempo del que seguimos disfrutando por el sur:




Y para finalizar, una imagen del árbol con su nuevo trabajo de madera. Un trabajo compartido que siempre es de agradecer, diferentes puntos de vista y decisiones que suman y dan carácter a los árboles.


Espero que tengamos más ocasiones para trabajar conjuntamente algunos árboles, Andrés, aquí o en tu tierra.

Un saludo.

Juan Antonio Pérez.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Primer trabajo al ullastre "El Ahuecao"

 Hola amigos.

Hoy toca presentar en sociedad al ullastre "El Ahuecao".

En febrero de este año estaba enraizando en invernadero, con sustrato pomice. Me gustaron muchas cosas de él cuando lo vi por primera vez en casa de mi amigo Toni, pero sobre todo el movimiento, los sharis y los huecos en el tronco.



Esta semana pasada llegó a casa, y como me pasa siempre que recibo nuevo material, me muerdo las uñas esperando meterle mano. Tras siete meses de crecimiento, ya se puede empezar a modelar un poco las ramas, antes de que engorden más y sea más difícil llevarlas a donde uno quiere.

Pero claro, me gustan tanto los ullastres que empiezo haciéndoles una cosa y luego paso a otra y a otra y a otra, y me lo termino en una sesión de trabajo.

Así estaba antes de empezar:


Lo primero es delimitar la vena viva, y llevarse el disgusto de ir perdiendo un botón tras otro. Pero es lo que tienen los ullastres vírgenes, que hay que descubrir sus secretos. Se podrían dejar los botones de la zona que ha muerto, pero tarde o temprano se caerían, y si no saneamos la vena viva y hacemos que se forme un buen callo de cicatrización, la vena se irá retrayendo y será peor.


 Lo ideal hubiera sido no perder nada, pero eso es difícil. Ya en origen comprobé que algunas zonas estaban muertas bajo la corteza.


Todo el interior de la curva perdió la corteza. Aquí está recién quitada:


 La parte lateral del labio ahuecado también perdió un poco de corteza. Y llegué hasta la base delimitando la vena, asegurándome de por donde iba exactamente la parte viva. Para trabajar más fácilmente, replanté sin desmoronar el cepellón, en una maceta de mica, mas ancha, levantando un poco el nebari, pero dejando enterrado un poco para potenciar la salida de más raíces. También puse akadama de grano grueso en el fondo y añadí akadama de grano medio a la pomice. La mayor capacidad de intercambio iónico de la akadama permite un mejor abonado y un mayor crecimiento.


Visto desde la parte trasera. Es increíble la de huecos que presenta, hasta en la base y en las raíces viejas. Todo su superviviente.


 Otro de los defectos que había que eliminar era el engrosamiento de la zona media del tronco, con un enorme tocón de una antigua rama muy anti-estético;



Un primer descortezado en bruto con la gubia de mano:

Un poco de trabajo con tenazas y podadoras cóncavas:


Y un trabajo de refinamiento con la dremel y diferentes gubias y cepillos. Lo que antes era un relieve convexo ahora se ha transformado en una zona cóncava con detalles interesantes que realzan la madera muerta del shari natural, sin parecer demasiado artificial el trabajo.


En el ápice teníamos que refinar tres tocones de la poda de recuperación. No he querido ser muy brusco en esta zona, y he dejado prácticamente todas las ramas disponibles. Un poco de trabajo con la podadora cóncava y la dremel para refinar. El antes:


Y el después:


Aquí se aprecia como he conectado el shari con el jin terminal. Toda esa zona estaba seca y cubierta de corteza.

Y para terminar, imágenes comparativas del trabajo desde el lateral izquierdo:




La espalda:




El lateral derecho:






Y el frente provisional:






Ahora le toca abonarlo fuerte para que siga enraizando bien por algunas zonas. He dejado chupones en la base que ayudan a formar raíces. El diseño es provisional, pero creo que la rama en cascada le dará personalidad, como siempre digo, el trabajo de los acebuches hay que enfocarlo pero después hay que redirigirlo. De momento se le ha realizado al Ahuecado lo imprescindible. Ahora le toca a él y al buen clima del que gozamos en Cádiz hacer el resto.

Un saludo, y como siempre, gracias Toni, por permitirme seguir disfrutando del tus ullastres.

Juan Antonio Pérez González.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Nueva maceta para el tomillo cascada 2013, "Cervus"

Hola amigos.

En esta entrada os muestro el cambio de maceta que he realizado en un gran tomillo en cascada del 2013. Le he llamado "Cervus", por la magnífica cornamenta de madera muerta.

La maceta es una Koishiwara muy llamativa que me proporcionó mi amigo Francisco J. Gutiérrez.

La historia del primer trabajo que se le realizó al tomillo después de su recuperación la podéis seguir en este enlace:

http://carthago2009.blogspot.com.es/2014/01/tomillo-cascada-2013.html

Os muestro el tomillo recién recuperado del campo:



Tras su primer trabajo:

Con un magnífica kurama obra de María José González, profunda para que tomara fuerza:



 Y una comparativa con la kurama de María José y la maceta Koishiwara. Podéis apreciar como se han compactado las masas más bajas en una sola masa, dando como resultado una imagen más compacta y equilibrada:

 


Fotos de detalle del tomillo Cervus desde diferentes ángulos:




Y eso es todo de momento.

Un saludo.

Juan Antonio Pérez.



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