Citas - citas-comunidad.com

Astronomy Picture of the Day

Latin quote of the day

Anuncios

lunes 16 de noviembre de 2009

Hermes

HERMES,

"En la mitología griega Hermes (en griego antiguo Έρμῆς) es el dios olímpico de las fronteras y los viajeros que las cruzan, de los pastores y las vacadas, de los oradores y el ingenio, de los literatos y poetas, del atletismo, de los pesos y medidas, de los inventos y el comercio en general, de la astucia de los ladrones y los mentirosos.[1] El himno homérico a Hermes le invoca como el «de multiforme ingenio (polytropos), de astutos pensamientos, ladrón, cuatrero de bueyes, jefe de los sueños, espía nocturno, guardián de las puertas, que muy pronto habría de hacer alarde de gloriosas hazañas ante los inmortales dioses.»
Sí, eso dice la wikipedia cuando uno quiere recordar a los personajes de la mitología griega, pero cuando pronuncio su nombre a mi me viene inmediatamente a la cabeza una imagen muy distinta, la de un buen amigo y compañero de afición y profesión, que cuando peor lo estaba pasando por la muerte de muchos de mis árboles me sorprendió con dos magníficos regalos. Se trata de una aficionado de muy largo recorrido en el mundo del bonsái, algunos hemos visto sus árboles en eventos importantes, como el europeo de San Marino, y es ante todo, una buena persona, MI AMIGO FELIPE DEVESA BATALLER.
El ponerle el nombre de su muy querido perro, ya fallecido, a este árbol, es un homenaje a este amigo y a su bondad.
Bueno, dejémonos ya de sentimentalismos y vamos a lo que os interesa, al bonsái.
Esta primera fotografía la hice cuando me dí cuenta de que me había dejado llevar de la emoción y estaba alambrando el árbol sin haberle realizado la instantánea de rigor:

Se trata de un olivo de campo (Olea europaea), de los muchos que hay por nuestra geografía, pero con una madera natural muy atractiva. Por lo que me comentó Felipe, no se trataba de un acodo aéreo, de los que él acostumbra a hacer en olivos de campo, era un ejemplar individual completo. Os enseño algunas vistas de este fenomenal regalo, perfectamente enraizado y listo para darle mi toque personal. No sería de bien nacido no reconocer que la idea y el trabajo inicial de este ejemplar es obra de Felipe, yo me he limitado a pulirle algunos detalles y a resaltar aún más las virtudes que él había encontrado en este viejo olivo.
Lo que más destaca es el magnífico ten-jin, con detalles naturales difícilmente imitables:

Uno de los aspectos a mejorar, el aspecto plano del tachiagari en su parte frontal. Aquí ya había quitado algunos restos de corteza que permanecían adheridos a la madera:

Una vuelta completa alrededor del olivo para apreciar todo su movimiento, bajé las ramas para imaginar que diseño aplicar:








Aproveché casi todas las ramas disponibles, y modelé una copa hacia la derecha, doblando la rama más gruesa hacia el dorso y distribuyendo las subramas en distintos niveles, con la idea de dar profundidad y que las puntas de las ramas aparezcan conforme crezcan por la izquierda de la parte media del ten-jin. Así quedó tras este mi primer trabajo de modelado en el olivo. Ahora, sin el estorbo de las ramas, me podía dedicar a limpiar la madera y a delimitar la vena viva, retirando los restos de corteza muerta.

Volvemos a dar el paseo alrededor del olivo para que veáis como se han distribuido las ramitas:


Ya definidas las líneas maestras para la construcción de las ramas, me puse manos a la obra con las gubias manuales y la maza. Ya sabéis, si seguís este blog, que últimamente solo utilizo las máquinas para pulir y refinar el trabajo de las gubias, creo que queda más natural el resultado.

Poco a poco fui dando relieve a la zona frontal, el trabajo de las gubias debe hacerse en la dirección de las vetas de la madera, y el uso de tenazas de jin para retorcer las mismas y en ocasiones, las tenazas parte-troncos me ayudaron a ir trabajando esta zona.

Conforme me cansaba de trabajar una zona, centraba mi mirada y el trabajo de las gubias en zonas que necesitaban pulirse. El trabajo inicial estaba muy bien realizado, y el paso del tiempo, secando y alterando las zonas blandas de la madera me facilitaron mi labor:

Poco a poco, el suelo y el substrato se comenzaron a llenar de astillas y restos varios de la madera que se estaba retirando del tronco:

No hay que preocuparse demasiado por las fibras que quedan sueltas, luego el cepillado con máquina eléctrica las retiraría y daría un resultado más homogéneo. A veces utilizo una fresa circular muy pequeña para eliminar determinadas imperfecciones, pero sobre todo utilizo las gubias manuales.

La zona donde comienza la ramificación fue la que más trabajé, para disimular la huella del corte de la continuación del tronco vivo del árbol.

Y aquí os muestro la evolución del trabajo con cepillo de nylon y agua sobre la parte mas vieja de la leña seca. Aquí no usé nada la gubia ni la fresa, ya que el tiempo se había encargado de hacer un magnífico trabajo.


Y una vista general tras este primer trabajo a la madera. Es increíble la belleza de la madera del olivo, máxime si es añeja como la que muestra este ejemplar:


Y el resultado, más homogéneo, cuando se seca la madera:

Algunas imágenes en detalle del trabajo:


Para mí ya estaba bien, pero tuve la suerte de tener en casa a Erasmo García hace dos fines de semana, y admiró conmigo el magnífico regalo de Felipe. Conozco a pocas personas que tengan el ojo clínico que tiene Erasmo para los olivos, y me aconsejó un par de modificaciones, primero, levantar un poco el árbol para que el futuro ápice se dirigiera hacia el observador, y me marcó un par de dragones que había que despertar. Cuando finalizó la exposición de la Asociación el Taray de San Fernando, en la que estuve de ayudante del maestro Erasmo, me puse manos a la obra con los retoques y aquí tenéis el resultado. También usé solo las gubias manuales.
El dragón de la izquierda, el más espectacular:

y el ten-jin tal y como quedó:


Para sacar el dragón tuve que rebajar más por la zona trasera, siempre con un cuidado extremo para no desgajar la cabeza más interesante:

En otra sesión me puse a retocar el límite con la vena viva y a eliminar los restos muertos, por desgracia se perdió una parte interesante de la cepa, en la zona de la derecha, pero es que si se deja esta corteza no aparecen nada más que problemas, y tarde o temprano se termina cayendo.

Conforme elimino corteza con la gubia, con ayuda de un escalpelo realizo cortes limpios y aplico pasta selladora en masilla.

Y aprovecho para eliminar la madera que impide ver la vena viva y abro nuevas oquedades con ayuda de la gubia:

Bueno, y así quedó la zona derecha, de momento la he dejado así, conforme vaya avanzando el modelado volveré a valorar como dejo esta zona, que ahora fluye a contracorriente de las vetas de la madera:
También retoqué la espalda del olivo, quitando corteza muerta y aplicando masilla:
Tras el pulido de la zona trabajada en el nebari, ya no se ve tan plana como al comienzo, pero tiene que seguir madurando, como los buenos vinos.

Y para terminar este trabajo homenaje a Hermes, una imagen general del magnífico olivo. Espero estár a la altura de este generoso regalo y que a Felipe le guste como va evolucionando su olivo.
Un saludo, y gracias de nuevo, Felipe.
Juan Antonio Pérez.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Otro romero palaui, El tirabuzón.

Hola amigos.


Este es otro de los últimos romeros que me traje de Cartagena, un ejemplar que estaba bastante sano, en plena floración, y que me atrajo por el nudo o tirabuzón que presenta en la parte baja del tronco.



Realmente es lo más atractivo del romero, ya que a continuación de este nudo presentaba dos ramas, una muy despoblada y otra más ramificada, pero que separaba mucho la ramificación de la base.



Aquí podéis comprobar lo bonito del tirabuzón, como se retuerce la madera muerta y como destacan los dos jines, uno en dirección a la base y otro más fino, que se aleja de la misma. Esto tenía que destacarlo como punto de interés, pero si os fijáis, las ramas en esta posición se alejaban del frente, dirigiéndose claramente hacia la parte trasera:

Desde la parte trasera la base se adelgaza y las ramas describen algunas curvas, regresando hacia la vertical, pero no me atraía nada:



Esta vista no es nada atractiva, desde luego no vale para el diseño:


Girando un poco la vista que más destaca el tirabuzón, se ve la continuación del tronco, pero hay que seguir buscando:


Mientras que sigo dándole vueltas al diseño, aprovecho para ir limpiando la vena viva con ayuda de una lanceta de odontólogo:


Y finalmente me decido a podar la rama baja y a alambrar con cobre el resto de las ramas, pero eso si, con mucho cuidado. Los que habéis trabajado alguna vez romeros sabéis de lo quebradizas que son las ramas lignificadas, pero con un buen alambrado, con ayuda de tensores y doblando poco a poco, observando siempre la rama y parando cuando se observan las primeras grietas en la corteza, pueden llegar a desplazarse bastante de su posición inicial. También he separado un poco el jin inferior con una piedra, para mostrar mejor el movimiento del mismo y destacarlo, y he inclinado el árbol hacia la derecha para que se destaque y vea algo la continuación del tronco.


Como siempre, este es un primer modelado, y conforme vaya poblándose de nuevas ramas, se irá refinando o reformando, según se vea. Así ha quedado después de este trabajo:



Aún se pueden quitar algunas ramas, pero he preferido dejarlas de momento, para no debilitar demasiado al romero. En esta vista lateral se pueden ver algunos de los tensores que he utilizado para mover las ramas:



La vista trasera ha cambiado bastante:


Y quitando alguna rama, esta vista podría también utilizarse, ya se verá:



Por último, otras dos vistas más:





Ésta vista también me ha gustado cuando he visto la fotografía, pero tendría que reconstruir toda la ramificación:



Aunque con un pequeño giro podría ser el frente actual, tiene tantas posibilidades de futuro que cuesta decidirse:



Ya iremos viendo como evoluciona.


Pues eso, como me gustan los romeros.


Un saludo.