miércoles, 18 de julio de 2018

Thujas de semilla. Nuevos y viejos proyectos.

Hola amigos.

De nuevo por aquí para mostraros los nuevos proyectos de Thuja que estoy formando desde semilla. Las semillas son de mis propias Thujas, así que todo queda en casa.

La Thuja occidentalis es una  especie que me gusta un montón, y a pesar de no tener muchos adeptos, la recomiendo como material de trabajo, muy apropiado para familiarizarse con las técnicas aplicables a otras gimnospermas de hoja en escama.

La generación anterior os la mostré en esta entrada de abril de 2014, cuando ya podían verse con claridad los resultados de los trabajos aplicados.


Esta nueva generación la comencé en  2016 y ahora ha llegado el momento de comenzar a ampliar o crear sharis, podar fuerte para ir ganando conicidad en el tronco y potenciar la aparición de nuevas ramas por todo el tronco, y definir el camino que se seguirá en su diseño. Un poco de alambre y algunos tensores nos ayudarán a formar troncos muy retorcidos y con carácter.

En las siguientes imágenes os muestro el antes y después de cada uno de los trabajos. Otras thujas de semilla de esta generación están en manos de mis alumnos y serán ellos los que vayan recorriendo el camino de su formación como bonsái.

TH1-2016




TH2-2016

TH3-2016


TH4-2016


 A la generación anterior le he pegado también un pinzado veraniego y esta primavera le cambié la maceta dos de ellas.

http://carthago2009.blogspot.com/2016/11/thujas-de-semilla-thuja-hattori.html

 Ahora debería llamarse "Zenigo".



http://carthago2009.blogspot.com/2016/11/thujas-de-semilla-thuja-apotheca.html

"Apotheca" sigue en su maceta de María José González.



http://carthago2009.blogspot.com/2016/11/thujas-de-semilla-thuja-houkidou.html

Ahora debería llamarse "Bigei".



No penséis que densificarán como juniperos chinensis, es otra especie y le va más un follaje más abierto, que muestre las ramas entre el verde y los sharis.

Os animo como siempre a probar con la especie, lo mismo os engancha, como a mí.

Un saludo.

Juan Antonio Pérez González.


viernes, 6 de abril de 2018

Una Nakano para el Crack

Hola amigos.

Hoy toca mostraros la evolución en los últimos 4 años de un árbol que participó en la exposición MMBA organizada por Luis Vallejo en 2014.

Para mí, participar en eventos como esta exposición es un acicate, un motivo de satisfacción personal y sobre todo un empujón para seguir perfeccionando mi técnica y mis árboles.

A este ullastre lo llamo "El Crack", y es uno de los acebuches que tengo que presenta la corteza más gruesa, un súber espectacular con apariencia de hojaldre, que nos indica que se trata de un árbol con más de 100 años de vida.

Para mi, cuando lo presenté en la edición de 2014 el árbol estaba espectacular, lo tenía plantado en una maceta artesanal confeccionada por Carles Vives, y la margarita del Teide que utilicé de planta de acento no le desmerecía. El grado de densificación de la copa era muy alto, pero aún tenía algunas cosas que corregir.


Cuando regresamos de Alcobendas lo dejé descansar, pero en cuanto pude, a comienzos del 2015, lo planté en una maceta más ancha con la intención de que ganase en fuerza y alargase ramificación. Pretendía que adquiriese un poco más de volumen en la copa para acompañar el espectacular tronco, con shari muy viejo y corteza muy craquelada. Un paso de un estilo más próximo al literari a un estilo más Shakan.

En enero de 2017 lucía así tras desfoliarlo:



Con un poco de retoque fotográfico os muestro la idea de futuro que esperaba conseguir:


Brotando con fuerza tras el desfoliado total:


Con el autor posando a su lado en junio de 2017:


Tras esta fotografía observé que la fuerte rama de la derecha había vuelto a levantarse, lo que suele ocurrir, y la imagen general era demasiado triangular y compacta, había que continuar retocando y aplicando pequeñas transformaciones. 

La primera reforma que abordé fue la de la rama colgante, que se desfolió parcialmente y se alambró, y abrí con tijeras un hueco en la parte derecha de la copa:


Presentaba en el frente un pequeño agujero que un verano observé que fue ocupado por una avispa defoliadora. Extraje el capullo lleno de larvas y decidí que había que dar salida al agua y al hueco por la parte baja del shari. Además había un bulto en las raíces que también habia que corregir. 

La Dremel es muy útil para estos menesteres.





Con las intervenciones de este último mes los trabajos del tachiagari lateral ya estaban concluidos:



Llegamos a este mes de abril con los abonados habituales, los pinzados en verde y con tijeras, los defoliados, y algún alambrado. La imagen antes del último trabajo:


Un primer pinzado con tijeras:



En otras circunstancias habría dejado el árbol así:


Pero había llegado el momento de volver a bajar con tensores la rama de la derecha:


Y para intentar que no volviera a recuperar la posición inicial, me planteé hacer crecer un cayo de cicatrización que la sujetase en su posición. De nuevo trabajo con la Dremel:





La protección de estas heridas con pasta cicatrizante es esencial si queremos salvaguardar la salud del árbol:


Seguir avanzando en la formación de la copa y cerrar la herida creada con la dremel solo se consiguen rápidamente con un buen régimen de abonado y haciendo que las raíces crezcan bastante. Una maceta de mayor tamaño ayuda a este propósito. 

Al sacar el ullastre de la maceta podemos observar que en dos añós el crecimiento de raíces ha sido bueno:


Y como no buscarle una maceta del "Crack de Tokoname", Yukizyou Nakano, a este ullastre "el Crack". De la última remesa importada, una maceta muy bonita y amplia con lineas muy suaves.


La mesa de Rosendo Martínez no le vendrá mal para exponerlo, en la próxima exposición de la asociación Menesteo.





Mirando imágenes del pasado podemos apreciar mejor las transformaciones. La primera imagen corresponde al estado del árbol antes del trabajo que le hice en la Universidad de Almería,  en noviembre de 2008, acompañando a Erasmo García, quien lo había puesto así de fuerte.



Nuestros bonsáis van madurando con los años, pero debemos ser valientes y abordar las remodelaciones que necesitan para seguir subiendo escalones en su bonsái-do.

Un saludo.

Juan Anonio Pérez.

lunes, 26 de febrero de 2018

Transplante y alambrado del Peral

Hola amigos.

Hoy toca una revisión a la evolución de este peral que comencé a trabajar en diciembre de 2009, regalo de mi amigo Domigo Rodríguez Ordoñez, y del que os hablé por primera vez en esta entrada:

http://carthago2009.blogspot.com.es/2013/01/cambio-de-diseno-un-peral-dominguero.html



 Durante los últimos 8 años he ido realizando unos trabajos periódicos consistentes en la eliminación de hojas un par de veces al año, alambrado y poda de nuevos crecimientos otro par de veces, y sobre todo, un buen régimen de abonado.

Uno de esos trabajos, tras eliminar las hojas que quedaban del otoño, lo muestro en estas imágenes:


Las ramas del peral son muy quebradizas, y hay que tener mucho cuidado al modelarlas, ya que quiebran de golpe y casi por completo, no se agrietan progresivamente. Algo parecido a lo que ocurre con las higueras.


Es preferible utilizar calibres de alambre algo más gruesos de lo necesario y mover muy cuidadosamente las ramas, sin arriesgar excesivamente. Siempre se parte alguna y da mucha rabia.


A primeros de mayo nos regalan sus flores, que salen de los gruesos botones que aparecen en los extremos de las ramas, por lo que la poda de invierno ha de tener esto en cuenta.



Las hojas son grandes, pero se pueden reducir. Después de la floración podemos hacer pinzados para aumentar la ramificación, y en junio podemos desfoliar. Si el clima es benigno, como el de Cádiz, y hemos desfoliado en junio, las hojas pueden persistir hasta enero en perfectas condiciones.


Yo aprovecho algunos años para eliminarlas y alambrar:


En julio de 2016 la ramificación ya comenzaba a formar una copa interesante:


Este mes de febrero, ya caídas todas las hojas, tocaba alambrar para seguir ordenando la ramificación, pero intentando mantener el máximo número de yemas terminales, por la futura floración, y aproveché también para realizar el trasplante a una maceta algo más profunda, una Yamaaki esmaltada de tono azul oscuro, de Toshio Kataoka. Una mayor cantidad de tierra de cultivo ayudará a ir madurando la ramificación de la copa.

 He utilizado alambre y tensores, por lo que os comento de lo quebradizas de las ramas. Ya vamos teniendo muchas ramas que harán que la copa se vea bien poblada de hojas esta primavera. 

La parte trasera:

Y el frente:


En determinadas especies, lo importante es la paciencia, y esta es una de ellas.

Un saludo.

Juan Antonio Pérez.

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