Un poco de trabajo de corrección de exámenes me ha apartado del blog unos días.
Aprovechando que esta semana pasada, y la anterior también, he estado entretenido en las reuniones de la asociación Menesteo con el enebro Gold-crest padre e hijo ,y un poco en casa, vamos a pegar un repaso a su historia. Ya la conté en Portal Bonsái, pero se perdieron muchas imágenes, así que voy a recuperar algunas de ellas antes de poner el trabajo terminado de estos días.
Todo empezó en Cartagena, en el IES San Isidoro, donde monté una asignatura de Botánica aplicada al cultivo del bonsái, aprovechando las dos horas que nos permitían las antiguas EATP, asignaturas de tipo práctico de libre configuración del sistema educativo anterior a la ESO.
Como colofón a las prácticas que hacían los alumnos, se compraron unos enebros de vivero para que practicaran con el diseño, y este fue uno de dichos ejemplares. Bastante modesto, pero que os puede servir de ejemplo de como a partir de material barato se pueden conseguir resultados interesantes.

No tengo imagen del antes, pero este alumno, que ahora será todo un padre de familia, ya que han pasado mas de 12 años, pensó en hacer un diseño en estilo Padre e hijo (doble tronco), y este fue el resultado tras la poda y algo de alambre.
Cuando se aproximaba el verano, este alumno, que se marchaba de vacaciones y no tenía tampoco mucho interés por quedarse con el árbol, lo trajo de nuevo al centro para que me lo quedara y lo cuidara yo. Después terminó 3º de BUP y COU y no lo he vuelto a ver. Tal vez lea este blog y se ponga en contacto conmigo. Eso espero.
Para que veáis el cambio con un poco más de detalle os pondo dos imágenes del antes y después de los trabajos de aclarado y alambrado del padre:

Y ahora del hijo:

El alambrado se ha realizado con cobre, y han sido unos cuantos metros con la complicación de meter mis manazas entre las ramitas. A veces cuesta, y las gafas ya van haciendo mucha falta, pero ver el trabajo terminado es el mayor premio. El frente ya trabajado:
La parte izquierda:
Y el frente. Da gusto volver a ver las ramas entre el follaje, y para un estilo como este, no quedan bien las nubes de hojas demasiado densas, ahora recupera un poco su imagen de literati:
Aprovechando las nuevas clases en el IES Pedro Muñoz Seca con los alumnos de bachillerato de proyecto integrado, hemos estado confeccionando composiciones de plantas de acento que reprodujimos por octubre, y con otro regalo de mi amigo Rosendo, una concha de ostión, hemos realizado una planta de acompañamiento para el doble tronco (Mesembryanthemum crystallinum, Sempervirens, Echeveria y Rosularia):
10 comentarios:
Buen trabajo, buena evolución. Felicidades.
Saludos
Saludos Carthago, este doble tronco es realmente bonito,lo recuerdo de bonsai sur, gracias por compartir, hasta pronto
Qué buen gusto y qué saber hacer!
Un placer seguir las entradas de evolución de tus árboles.
Desde luego se le ve muy bonito y trabajado.
Lo que puede dar de sí un plantoncillo con el paso del tiempo.
Un saludo.
Gracias Carmen, el placer es mio por recibir vuestras visitas.
Gracias Jose, no es el material fantástico que estas trabajando tu pero me sirve para entretenerme.
Gracias Mayto, va mejorando con el paso del tiempo.
Jose Lazare, en verdad, partir de material poco valioso y sacarle todo el partido que se pueda es una verdadera satisfacción.
Gracias a todos por vuestro comentarios.
Muy buen trabajo, eso es paciencia y constancia, solo así se llega a algo en esto.
Un abrazo.
Luis V.
Gracias Luis, y sobre toso superar las ganas de desprenderese de él para buscar algo más aparente. Este enebro tiene para mi un valor especial. Un abrazo.
Excelentes trabajos, envidia sana :D saludos desde Perú.
Muchas gracias, David.
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