miércoles, 27 de abril de 2011

II Exposición de la Asociación Cultural de Bonsái Menesteo (El Puerto de Santa María)

Hola amigos,

en esta ocasión la entrada es para invitaros a la IIª exposición que organizamos los socios de la Asociación Menesteo, en el Puerto de Santa María. Este es el cartel anunciador:


La exposición se celebra en el centro cultural Alfonso X el sabio, como el año anterior, sito en la calle Larga (Virgen de los Milagros), y se inaugura el próximo viernes 29 de abril a las 18,00 h.

Se expondrán bonsáis de los socios, de asociaciones amigas de la zona y algunos trabajos de los más noveles (ejemplares en formación).

La exposición permanecerá abierta en el horario habitual del centro cultural (de 10 a 14 h por la mañana y de 17 a 21 h. por la tarde).

El domingo día 1 de mayo por la mañana, a partir de las 11 h. se realizará una demostración simultánea a cargo de tres socios: D. Juan Toral, D. Rosendo Martínez y un servidor.

La exposición se clausurará el lunes día 2 a las 14 h.

Estáis todos invitados a la misma, y más adelante os subiré algunas imágenes para los que no podáis acudir.

Un saludo.

Juan Antonio Pérez.



viernes, 22 de abril de 2011

Nuevo diseño para el olivo felixario "El presumío"

Hola amigos,

espero que las vacaciones os estén sentando tan bien como a mí, es que ya estaban haciendo falta.


En esta ocasión os voy a poner la evolución en los últimos dos años del olivo que extrajimos de mi finca de Felix. Os recuerdo la entrada en la que os lo presenté:

http://carthago2009.blogspot.com/2009/01/un-olivo-felixario.html


Tras el trabajo realizado a la madera muerta, en enero de 2009, el olivo comenzó a brotar en la base y en la zona apical, donde se había saneado el corte tras su extracción. Se dejó crecer libremente hasta julio de ese año. En el mes de julio se comenzó a alambrar la nueva brotación para ir colocándola un poco en posición y así se encontraba: Por esa época encontré a esta perrilla, que desde entonces me acompaña siempre en mis trabajos en el jardín. Se llama Luna. En el mes de noviembre volví a trabajar la ramificación para que fuese aumentando el número de ramas disponibles. Lo de siempre, poda, defoliado y alambrado: La madera muerta me gustaba, pero en la zona media había un gran nudo, muy interesante y ahuecado, pero que implicaba un ensanchamiento poco atractivo, así que lo eliminé. En la zona superior también eliminé parte de la madera, desgajé la madera viva y la separé del tronco, para formar el ápice:

El resultado visto desde el lateral:

El otro lateral:

La base:

Como podéis ver aún hay demasiada madera en la zona apical, pero más adelante se eliminará:

En febrero de 2010 se continuó eliminando madera del ten-jin, y se colocó alguna rama por entre los huecos, para compensar el movimiento de la rama principal. Una limpieza con cepillo y chorro de agua y una nueva aplicación de polisulfuro de cal:

Aquí lo podéis ver en la peana que le confeccioné con una gruesa viga de madera y una gran laja de pizarra, junto a la Gárgola y al Crack: Detalle del ápice:


Y de la rama que coloqué entre la madera: El ten-jin lo había dejado convertido en dos, aunque el más alto era poco estable, y como veréis más adelante, terminó por partirse: Para junio, como siempre, otro trabajo en las ramas:


Y el resultado de la brotación en el mes de septiembre: La rama de la derecha se redujo un poco, pegándola al tronco y aquí tenéis el árbol en el mes de marzo de este año:


Aprovechando las vacaciones, me decidí a seguir rebajando algo la madera y a abrir algunos "ojos" más con ayuda de la gubia manual. Lo primero, eliminar chupones, quitar el alambre que se estaba clavando y despejar el área de trabajo para ver mejor la madera de la parte superior.

La maza que me regaló mi amigo Juan Toral, hecha a mano y muy manejable, todo un detalle:

El olivo tras eliminar los alambres y las hojas traseras:


Esta es la posición en la que se ve mejor el movimiento del tronco, pero no se ve la parte del tronco desde la que salen las ramas del ápice, había que solucionarlo.


En esta imagen podéis ver las proporciones del olivo, y las mías, claro.

Tenía dudas sobre si eliminar o no el jin superior, así que hice varias fotografías para imaginar como quedaría sin él. El problema se solucionó cuando le dí un golpe con el toldo que partió parte del jin más anterior, y eso fue el pistoletazo para que siguiera eliminándolo por completo. Aquí lo tenéis antes de los trabajos:

Y aquí tras eliminar los restos de madera que ocultaban la terminación de la vena viva. También había comenzado a trabajar la parte derecha del tronco. También cambié de posición la rama que se metía entre la madera muerta y la llevé entre la principal y el ápice. Como rama de contrapeso dejé una rama trasera que fue adelantada un poco para que se viera desde el frente:



Al quitar el jin anterior se mostraba otro de los ojos de la madera, lo que aligera un poco el tronco:


Tras un poco de cepillado y limpieza con chorro de agua. Eliminando un poco de la madera central apareció otro "ojo":


Un detalle de la madera:

Y otro donde se aprecia la rama de contrapeso y el trabajo de madera realizado:


Otro detalle:

También trabajé un poco la parte basal, sobre todo un muñón que salía en la parte posterior y que no me gustaba y la parte de la izquierda, resultado de la eliminación de un gran fragmento en el momento de su extracción (ese fragmento que se quedó Manolo y que podéis ver en la entrada que indico al principio):

Y para terminar por ahora, una comparación de imágenes, la primera es el final de la otra entrada, cuando se realizó el trabajo inicial de madera muerta, y la segunda, tras los nuevos trabajos realizados, es la forma de ver cuanta madera se ha eliminado y como ha cambiado este Presumío.



Ahora hay que seguir densificando la copa y valorando el trabajo año tras año, ya os lo mostraré de nuevo en un estado más avanzado de formación.

Un saludo.

Juan Antonio.

martes, 12 de abril de 2011

Llegó el calor.

Pues eso, calor y calor del bueno. Ya estaba uno cansado de esperar las brotaciones de los árboles, pero ahora con estos calores casi veraniegos es que no tiene uno tiempo ni de escribiros una entrada. Primero los árboles por las tardes y luego el trabajo al atardecer, con la fresquita, que este año tengo mucha faena. Los bachilleres dan más trabajo. Pero bueno, ya llega la Semana Santa y algo más os pondré. De momento, unas imágenes de mis momentos de relax. Aquí estaba entretenido eliminando chupones de este ullastre que trabajó Erasmo en San Fernando:
El colorcillo ya se me empieza a notar en la calva, y es que el sol pica lo suyo:


La mesita es obra de mi amigo Rosendo, el mismo que me regaló el Álamo blanco que he colocado encima. Para el próximo año le tengo que buscar un tiesto nuevo y quitarle el de mica que tiene.


Un saludo.


Juan Antonio.

jueves, 31 de marzo de 2011

Tomillo San Cristobal II

Hola de nuevo. Como os prometí ayer, os subo una imagen actualizada del Tomillo. Como recordatorio. así comenzó su andadura como bonsái: Y ese era su estado esta mañana, como os dije, está creciendo con fuerza:
Y aunque pensaba dejarlo crecer libremente, no me he podido resistir y he eliminado brotes mal situados, he bajado con alambre los nuevos brotes, y he recortado algo los brotes del ápice, que tiene mayor grosor en su base que los inferiores:


Por último, esta noche le he realizado un montaje con una kurama de María José González que tengo disponible. Creo que no le queda nada mal. Pero para eso si que voy a esperar dos años (o uno), ya se verá:



Un saludo.


Juan Antonio.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Tomillo San Cristobal

Hola amigos,
tras el lapsus evaluatorio, de nuevo con vosotros, esta vez para mostraros mis primeras experiencias en el cultivo y diseño de una especie muy mediterránea, el tomillo (Thymus vulgaris).

Este arbusto aromático me había atraído siempre por su olor, su floración y sus maderas retorcidas y formadas de múltiples vetas, que le confieren un aspecto de vejez impresionante. Sabéis los asiduos a este blog que me pirran los romeros, y sin embargo no había probado nunca con tomillos. Mi amigo Gabi Cruz, de la Asociación Bonsái Oriente de Almería, me metió el gusanillo en el cuerpo al mostrarme hace tiempo algunos que llevaba trabajando varios años, y aunque la prensa que tienen no es muy favorable, sobre todo por lo delicado de sus transplantes, o eso se decía, a él le iba estupendamente en su cultivo y formación.


En una excursión a una antigua cantera de arenisca situada en el Cerro de San Cristobal, por aquí en el Puerto, mis amigos Rosendo y Antonio me mostraron algunos pequeños ejemplares con mucho potencial. Recogimos algunos por el mes de febrero del 2010, y yo me fijé en un ejemplar algo mayor situado en un cortado de la cantera, creciendo entre los restos alterados de esta arenisca. Por el tamaño y grosor del tronco debía llevar creciendo bastantes años, subsistiendo en condiciones muy precarias, medio caído, pero con unas buenas raíces que penetraban entre la arenisca degradada.


Rosendo y yo nos pusimos manos a la obra y rápidamente fue extraído del suelo con una buena cantidad de raíces finas. De esto tiene mucha culpa el substrato arenoso en el que crecía. Otros tomillos suelen crecer entre rocas calizas y son casi irrecuperables al romperse las raíces durante la extracción.


Al llegar a casa eliminé toda la arena sacudiendo la planta, sin lavar por agua por lo de conservar las micorrizas, y la planté en mi substrato estandar, akadama al 50% con arena del monte Fuji, menos porosa que la roja que usamos habitualmente por el sur. Este es el formidable aspecto del tomillo tras plantarlo en la posición aproximada en la que crecía en el cortado de la cantera:

Una muestra del substrato utilizado y de la sujeción de la planta para que todas las raíces estuvieran cubiertas por el mismo. En este primer momento lo único importante era asegurarse que el enraizamiento fuese adecuado.
Para que estuvieran compensadas copa y sistema radical presente, opté por eliminar gran parte de las ramas existentes, así no habría tanta demanda de agua y tan poco aporte por las raíces:


Cinco meses más tarde, por el mes de julio, el tomillo había crecido sin problemas, y comencé a eliminar lo accesorio, y a trabajar parte de la madera de los cortes realizados. Si os fijáis con detenimiento observaréis que había eliminado la gruesa rama central y me había quedado con dos ramas gruesas para comenzar a pensar en el futuro diseño. Estos yamadoris son como son, y hay que darles muchas vueltas y verlos día a día para imaginar como pueden evolucionar mejor, qué aprovechar en el diseño y qué descartar. Por otra parte, las gruesas ramas son casi inamovibles, y siempre es preferible comenzar con brotes tiernos, fácilmente dirigibles con el alambrado.
En esta imagen lateral podéis comprobar que lo que aproveché era lo que más movimiento tenía, y evité quedarme con largos tramos rectos. Lógicamente esto viene condicionado por la brotación nueva, por su posición. En algunas partes dejé más de lo normal para no debilitar en exceso a la planta. Tened en cuenta que es uno de mis primeros tomillos, y es lo que decimos la fase experimental.

En el mes de diciembre el tomillo se había recuperado un poco, y decidí darle otro apretón, así que opté por replantarlo y levantarlo un poco. Cuestión de diseño. Ya se, demasiados trabajos seguidos, pero es que el tomillo estaba respondiendo muy bien, y hasta que no lo veo encaminado no suelo dejar en paz a un arbolito. Finalmente como podéis comprobar eliminé la vegetación de la gruesa rama inferior, quedándome con un solo ápice, el que imprimía mayor movimiento:


Así que a extraerlo del tiesto y a trabajarle un poco las raíces, eliminando las mal situadas. El año anterior no toqué ninguna, así que había muchas defectuosas, otras muy gruesas y otras muy largas:
Un pequeño giro y algunas raíces demasiado gruesas que no me decidí a eliminar de momento:
El lateral derecho:
La prueba de que el tomillo no se vio afectado en exceso por tanta manipulación la tenéis en esta imagen de febrero de 2011. Lo difícil fue sujetarlo en esta posición, un alambre grueso en la base y un palillo en el lateral me ayudaron:


Y como seguía respondiendo bien, un nuevo apretón. En esta ocasión eliminé otra de las ramas bajas, acorté la rama principal para ir dando conicidad, me quedé con las mínimas ramitas mejor situadas entre las disponibles en el ápice y un poquito de alambre de cobre del más fino me ayudaron a dar algo de movimiento:


La parte trasera. La madera muerta realizada y el movimiento del ápice hacia el frente descartaron esta vista para el diseño.


Y para rematar la faena, una meticulosa limpieza de restos de corteza de las ramas podadas en los trabajos anteriores, un cepillado suave con dremel y cepillo de latón y un poco de polisulfuro para que resalte más la madera muerta. Y ahora sí que le ha llegado el momento de descansar una buena temporada. Demasiadas intervenciones en un solo año.


Pensaréis que ha sido excesivo, pero si lo hubiese realizado todo de golpe cuando lo recuperé tal vez ahora no tendría tomillo. Si embargo, como os mostraré mañana, este ejemplar tiene muchas ganas de vivir, y creo haber encontrado un posible diseño que me satisfaga.


Un saludo y ánimo con nuestras especies mediterráneas.


Juan Antonio Pérez.

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